Inicio del ciclo de turismo termal de Rosario de la Frontera

En un acto que fusionó la gestión institucional con la valoración del patrimonio, Salta dio apertura formal a la temporada de termas de Rosario de la Frontera en la Usina Cultural. Este lanzamiento no sólo marca el comienzo de una etapa clave para el segmento de bienestar, sino que destaca la ventaja estratégica de dicho destino para dinamizar la economía regional durante todo el año.

La dimensión cultural de la jornada estuvo marcada por la presentación del libro “Historias del Hotel Termas de Rosario de la Frontera», de Carlos Jesús Maita. La obra recorre los desafíos que implicó la edificación del sitio y la visión pionera de su fundador, el doctor Antonio Palau. A través de un valioso archivo fotográfico, el autor logra rescatar la esencia de los años dorados, cuando el predio se erigió como el punto de encuentro predilecto de la élite mundial.

El hotel, fundado en 1880, logra un equilibrio singular entre la distinción arquitectónica del siglo XIX y las comodidades contemporáneas. Es reconocido internacionalmente por sus siete vertientes naturales, cuyas aguas alcanzan temperaturas de hasta 99 °C, ideales para tratamientos terapéuticos. Esta oferta se complementa con sesiones de fangoterapia, actividades recreativas como golf y senderismo, además de una gastronomía regional que deleita a los visitantes.

Las aguas termales de Rosario de la Frontera fluyen desde diversas profundidades que llegan a los 3.000 m. Son 9 variedades de aguas, con temperaturas que oscilan desde 25º C hasta 99º C, esto permite ofrecer 5 tipos de baños termales.

Propiedades y Composición de las aguas termales

Las aguas se emplean para distintas curas, entre las cuales se pueden mencionar las reumáticas y musculares. Son aptas para baños calientes (no para consumo), ayudan en afecciones del aparato respiratorio y locomotor, y mejora la textura de la piel. La temperatura es de 32° a 35º en superficie aproximadamente.